Blog

Todas las madres del mundo de Gustavo Martín Garzo

 

Todas las madres del mundo” de Gustavo Martín Garzo

 

Sinopsis: Gustavo Martín Garzo dibuja cincuenta retratos de madre, empezando por las madres que no pueden dedicarse a sus hijos, siguiendo con aquellas que juegan con sus hijos como si fueran muñecas o las madres que finalmente nunca lo fueron por decisión propia, hasta las madres que ya no están y desde el más allá se comunican con sus hijos.


Este libro ha generado mucha polémica en los clubes de lectura de Montijo, Alburquerque y Herrera del Duque. Fue un libro muy bien acogido en un primer momento, tanto por el aprecio previo hacia el escritor, como por la excelente edición y las fotografías que acompañan el texto. Pero del entusiasmo del primer momento, al recibirlo, se paso a una indignación contenida en la sesión subsiguiente cuando correspondía hablar de él. Aunque el autor en el preambulo hace una declaración de intenciones hablando de lo mucho que desea la igualdad, los relatos estaban cargados de una mirada patriarcal que recae una y otra vez en los estereotipos de género.

Fue para nosotras muy satisfactorio ver que ponerse las gafas moradas es algo que una vez que se ha hecho, no tiene vuelta a atras, y no se detiene ni por la fama, ni por el respeto previo que nos pueda generar un autor.

Anuncios

Una habitación propia de Virginia Woolf

“Una habitación propia” la obra en la que Virginia Woolf donde reflexiona con fina ironía sobre el papel de las mujeres en el mundo y más concretamente en la literatura.

Usa la metáfora del espejo mágico que distorsiona la realidad haciendo ver que la aparente inferioridad de la mujer hace que el hombre se crezca, viéndose más fuerte, inteligente y poderoso de lo que realmente es.

A la pregunta ¿Cuales son las dificultades para escribir buenas obras? la respuesta: el tiempo, el espacio y la concentración, dan las claves que separan a hombres y a mujeres para lograrlo, ya que las mujeres ni siquiera disponían de una habitación propia donde poder concentrarse. A lo que se añaden las obligaciones cotidianas y los prejuicios de la época, que establecían que ninguna mujer estaba capacitada para escribir.

Termina su reflexión de una forma un tanto abrupta, cuando nos plantea la situación ideal, donde un alma equilibrada en la que se dan la mano los poderes masculino y femenino, logra el estado perfecto para escribir.

Uno de los personajes del libro, Mary Beton, una joven de clase media logra acceder a la posición ideal cuando una herencia cambia el curso de su vida. Y dos circunstancias importantes se dan la mano: Una renta anual de quinientas libras para toda la vida, y el derecho al voto, hacen que ella pueda lograr el acceso a producir una literatura de calidad.

Virginia-cita

“Mil soles esplendidos” de Khaled Hosseini

“Mil soles esplendidos” de Khaled HosseiniSinopsis: Miriam se cria con su madre en una modesta vivienda de Herat. Ella es hija ilegítima de un rico hombre de negocios. A los quince años, su vida cambia drásticamente cuando su padre la envía a Kabul a casarse con Rashid, un hosco zapatero treinta años mayor que ella. Casi dos décadas más tarde, Rashid encuentra en las calles de Kabul a Laila, una joven de quince años sin hogar. Cuando el zapatero le ofrece cobijo en su casa, que deberá compartir con Mariam, entre las dos mujeres se inicia una relación que acabará siendo tan profunda como la de dos hermanas, tan fuerte como la de madre e hija. Pese a la diferencia de edad y las distintas experiencias que la vida les ha deparado, la necesidad de afrontar las terribles circunstancias que las rodean —tanto de puertas adentro como en la calle, donde la violencia política asola el país—, hará que Mariam y Laila vayan forjando un vínculo indestructible que les otorgará la fuerza necesaria para superar el miedo y dar cabida a la esperanza.

Esta novela que muestra la realidad desgarradora de las mujeres afganas, que nacieron en una sociedad machista, pero han visto empeorar las cosas debido al fundamentalismo religioso nos ha hecho ver la importancia del feminismo y del trabajo continuado de reflexión y denuncia. No era uno de los libros que estuvieran en nuestra propuesta de lectura, sin embargo algunas personas del club de lectura de Montijo llegaron a la novela a traves de un club de lectura convencional y sintieron la urgencia de compartirlo en este club porque necesitaban hablar de género imperiosamente.

“Tiempo de arena” de Inma Chacón

Tiempo de arenaHemos leído la novela “Tiempo de arena” de Inma Chacón que ha sido un libro muy bien recibido, donde las mujeres feministas del club se han sentido muy identificadas y nos ha ayudado a comprender que es y como se escribe desde una perspectiva feminista.

Novela histórica finalista del Premio Planeta 2011 y que contiene elementos de misterio a raíz de la desaparición de dos niños y la inclusión de elementos referentes a la masonería.

La masonería femenina, la lucha por la igualdad y la tradición frente a la modernidad a finales del siglo xix y principios del xx son algunos de los temas que jalonan este relato.

Alburquerque

Ayer lunes 14 de noviembre nos reunimos en Alburquerque para dar comienzo a nuestro club de lectura con perscetiva de género.
Lo primero que vamos a leer es “Una habitación propia” de Virginia Woolf. Lo vamos a leer en dos veces, primero los tres capitulos iniciales que analizaremos en nuestro próximo encuentro del día 28 de noviembre. Una de las cosas que haremos será acercarnos a la reflexión de Laura Freixas sobre la literatura, las mujeres y el papel de Virginia Woolf

Montijo

fragilesbiografias-libroEn Montijo comenzamos las reuniones con Perspectiva de género el pasado 7 de noviembre a las 18h. Nos encontraremos cada 15 días y el primer libro que vamos a abordar es “Frágiles Biografías” de Carmen Ibarlucea  con prólogo de la periodista montijana Ana Gragera.

Lo comenzamos leyendo la historia de Mercedes, vecina de Puebla de la Calzada que tiene ahora 85 años, y cuya historia comienza así…

La vida buena

A Mercedes, que a veces llora pero nunca se da por vencida.

-¡y qué no me enteré yo que comes naranja!

Mercedes sale despacio con su hato de siempre. Está terminando el invierno. El camino no es demasiado largo y está bueno, quizás tarda media hora pero ella no lo sabe, tampoco sabe que el tiempo se puede medir. Lo que sí sabe es que no debe demorarse en el camino porque Padre y su hermano mayor la esperan para compartir el almuerzo. Cada mañana su madre prepara los garbanzos y sirve dos raciones grandes y una pequeña, la pequeña es para Mercedes, después mete una naranja y le dice muy seria: “Si Padre te da naranja le dices que no, que tú ya has comido, ¿enterada?”

Mercedes recorre el camino sin pausas, es importante llegar. Lo primero que vislumbra cada día es al tío José y a sus hijos, sentados a la sombra de “su” encina, ellos la saludan con gesto tardo y afectuoso, ellos no tienen una niña que les traiga la comida, por eso comen frío y sonríen a Mereces con añoranza; su padre y su hermano la esperan en silencio. No hay sorpresas.

Padre extiende el paño sobre la tierra y separa las raciones de los tres; dos platos esmaltados de porcelana blanca con el ribete azul y la olla, son la vajilla.

Mercedes y su hermano contemplan el ritual cotidiano con respeto místico. El padre toma la naranja y la pela. Los tres saben que la cáscara es para Mercedes porque a ella no le gustan los garbanzos.

    • toma niña, cómela despacio para que te alcance- son las palabras de siempre.

Y comen.

La naranja está entre ellos sobre el paño, Mercedes no quiere mirarla, come despacio para terminar después que los dos hombres, pero ellos esperan. Ya no quedan garbanzos, ni monda de naranja. Padre toma la naranja en las dos manos. Con cuidado la parte en dos mitades iguales y las ofrece a sus hijos. El hermano de Mercedes toma la mitad que le corresponde y calla. Mercedes niega con la cabeza y miente bajito: “Yo comí en casa”. Padre le pone la media naranja en el regazo y susurra “no se lo diremos a Madre”.

Regresa despacito, contempla el horizonte difuso de la planicie y disfruta del frescor en la cara. Tiene ocho años. Una vez, hace tiempo, hubo una navidad en su vida, navidad con reyes magos que dejaron a los pies de su cama 2 ó 3 almendras, un cartucho de confites y carbón dulce. Ni la navidad, ni los reyes magos han podido volver.

* * *

Mercedes tose y los ojos se le ponen colorados, junto a ella tosen dos niños que no son sus hermanos. Los niños, de 3 y 5 años, están a su cuidado, son su trabajo.

Mercedes se levanta cada mañana, aunque su cuerpo le reclama dulzuras del pasado. Su cuerpo agotado por la difteria, la tos ferina y el hambre se niega a levantarse, pero Mercedes puede más que él, une a su voluntad la de su madre y se levanta para trabajar. Tiene once años.

Las ventanas cerradas, las cortinas echadas, las persianas bajadas. Esa es la oscuridad en la que pasa el día, la Señora no quiere que haya corrientes de aire, tiene miedo. Tampoco quiere que los niños salgan a la calle y por supuesto no quiere que estén en la salita porque cuando vomitan sangre dejan los muebles imposibles de limpiar. Los niños no quieren jugar, no quieren quedarse en la cama. Los niños quieren estar buenos y correr por la calle, pero tienen tuberculosis, aunque Mercedes no lo sabe.

Mercedes los aguanta con paciencia, no sabe si le gustan, pero le dan pena.

Cobra poco pero hace poco. La contrataron sólo para cuidar de los niños y no les importó que estuviera enferma, ellos también y así cobraba menos. Es su segundo empleo; el primero lo perdió por lo mismo que encontró este. Llego el día que no pudo mandarle a su cuerpo que se levantara. Primero vino la difteria, en seguida la tos ferina, el hambre estaba desde que Padre perdió el trabajo en la huerta de Doña Justa. El médico dijo que todo eso le vino porque no comía; le recetó comida y descanso y pasó la factura.

Padre no tiene dinero, no tiene trabajo, sale de madrugada camino de la dehesa para robar bellotas y poder hacerles migas. Lleva los pies descalzos, el alma pegada a la tierra; la mente vacía para sobrevivir. Padre tiene tres hijos y dos hijas. A sus espaldas las consecuencias de una guerra…